Es extraño pero cuando ya estaba "hasta los cojones" de ese lugar me quería ir, allí pensaba muchísimo en mi ciudad, mi familia, mis amigos, incluso en mi perro. Pero cuando yo estaba allí no pensaba en lo que iba a hechar de menos ese pequeño pueblo de ese verano 2011, pero ahora que estoy en mi ciudad se hecha de menos todo, desde cada buenos días hasta las buenas noches, cada abrazo, cada risa, cada lágrima , cada abrazo o cada beso, o incluso ese pequeño ruido que hacían esos colchones cuando te movías un poquitin, o esos días que nos intercambiábamos la ropa, son demasiadas cosas, pero lo que mas se hecha de menos es a esas personas, que puede que a algunas no vuelvas a ver nunca mas. Y duele.
VALORA LO QUE TIENES.
No hay comentarios:
Publicar un comentario